El Templo-sepulcro del P. Claret, de estilo barroco romano, fue construido por el arquitecto José María Ribas e inaugurado en 1970. En la cripta se encuentra el sepulcro, elaborado por el escultor Domènec Fita. El cuerpo del santo fue trasladado desde Fontfroide (Francia) en 1897. Gracias al cuidado de los misioneros, y a la ayuda de una familia, fue salvado durante la guerra de 1936. En la misma cripta se encuentran también los restos de los cofundadores Esteban Sala y José Xifré; y de varios mártires, entre ellos los beatos Federico Vila y Antonio Capdevila.