Y así contemplaba continuamente a Jesús en el pesebre, en el taller, en el calvario. Meditaba sus palabras, sus sermones, sus acciones, su manera de comer, vestir y andar de una a otra población… Con este ejemplo me animaba y siempre me decía: ¿Cómo se portaba Jesús en casos como éste? Y procuraba imitarle, y así lo hacía con mucho gusto y alegría, pensando que imitaba a mi Padre, a mi Maestro y a mi Señor y que con esto le daba gusto” (Aut 356).

Que como nuestro Fundador, en estas Fiestas de Navidad, contemplemos continuamente a Jesús en el pesebre para animarnos a imitarle con mayor fidelidad.

Desde el CESC, a todos y cada uno, os deseamos una Feliz Navidad.

Carlos Sánchez, Josep Rovira, Placide Sumbula y Sebin Mundackal, CMFF.