He tenido dificultad en escribir cómo ha sido mi encuentro con Claret, y haciéndolo he descubierto la riqueza de dones que han ido apareciendo en mi vida y de los que en algunos momentos no he sido muy consciente.

Soy la hija mayor de seis hermanos. Mi formación inicial, cultural y religiosa, fue con las Religiosas Dominicas de la Anunciata, en Vic.

En mi casa viví la inquietud por la oración; mi padre, cansado del trabajo de todo el día, por la noche, nos dirigía el rezo del rosario. Mis primeros recuerdos son de cuando yo tenía unos cuatro años. Después del rosario, siempre se decía un padrenuestro “a los mártires” de la familia que por intercesión del P. Luis Masferrer cmf., pidan a María la bendición de nuestra familia. Son palabras textuales de mi padre que me quedaron muy grabadas y no las he olvidado nunca. El P. Luis, junto con otros dos mártires, uno sacerdote del obispado de Vic y otro padre de familia, eran primos entre sí y también de mi padre que tenía una predilección especial por el P. Luis.

Mis visitas a La Serra d’en Jolis, donde vivía la madre del P. Luis (la tía Dolors), eran frecuentes, acompañada de mi padre… Cuando llegaba allí, la tía me acompañaba a su habitación y me comentaba del P. Luís y me enseñaba todos los recuerdos que tenía de él; y, cada vez, acababa diciéndome: y los beatificarán…; y yo le respondía y yo iré, y se hizo realidad… En 1992, el papa Juan Pablo II beatificó a los 51 mártires Claretianos de Barbastro, y uno de ellos era el P. Luis.

De estas visitas, todo lo que recuerdo tuvo lugar más o menos de mis 12 a 18 años que es cuando murió mi tía… Ella, juntamente con mi padre, me ayudaron a amarle e iba creciendo en mí una inquietud para la vida misionera.

Curiosamente, yo sabía que el P. Luis era claretiano, pero nunca hizo mella en mí la curiosidad de saber quién era Claret. Fui a Roma, con motivo de la Beatificación, habiendo entrado ya en contacto con los Misioneros Claretianos, pero sin plantearme todavía quién era Claret, como tampoco me había planteado mi vocación claretiana.

Me he extendido en esta parte de mi vida porque considero que representa los cimientos, gracias a los cuales se ha podido ir forjando mi vocación como Seglar Claretiana.

El resto de mi vida, yo diría que ha transcurrido como decía Machado: … Caminante no hay camino, se hace camino al andar… Dios me ha ido conduciendo por caminos diferentes para llegar al encuentro con Claret… Todo han sido invitaciones que he ido recibiendo.

En mi adolescencia y juventud

Colaboré en la catequesis de mi parroquia de Sant Quirze de Besora; colaboré también en el Movimiento de la Fraternidad Católica de Enfermos, durante unos diez años, y unos cuantos más también en la Hospitalidad de la Virgen de Lourdes… He recibido mucho de los enfermos que he acompañado y de los compañeros y compañeras con quienes he compartido este servicio.

Misión claretiana de Guajará-Mirim

En el año 1985 entré en contacto con los Misioneros Claretianos de Vic para que mis hijos pudieran participar del Casal Claret. El P. Joan Font fue destinado a la Misión Claretiana de Brasil y, cuando fue ordenado sacerdote, tuve la suerte de asistir a la celebración, acompañada de su madre y de su hermano… Conocí, por lo tanto, la Misión Claretiana de Guajará-Mirim… En diciembre del mismo año, unas cuantas personas formamos el grupo de Amics de la Missió Claretiana de Guajará-Mirim, y así continuamos en contacto con los Misioneros y nos convertimos en sus portavoces. Empezamos a tener encuentros y campañas…Hasta que aquel grupo de amigos pasamos a formar parte de la ONG Enllaç Solidari, en la cual, durante unos cuantos años, participé activamente como secretaria y colaborando en la preparación de los Campos de Trabajo.

Misiones populares

Por aquel entonces, un día me invitaron a participar de las Misiones Populares, y acepté. Colaboré en todo el proceso de la Misión de Reus y en la renovación de la de Les Garrigues, y en momentos puntuales en otras. Participé unos cuantos años en los encuentros de los Equipos de Misiones Populares de España… Fui conociendo el espíritu de Claret y su manera de evangelizar. Fue muy valiosa la formación claretiana que fui recibiendo en aquellos encuentros.

Mi itinerario en el Movimiento de Seglares Claretianos

Un día, el P. José Vilarrubias, me contó que existía el Movimiento de Seglares Claretianos y me invitó a participar en él.

Durante unos tres años de discernimiento, fui conociendo y profundizando más y más la figura de Claret y su espiritualidad; descubrí su amor a María y me animé a seguirlo…

Tuve muy claro que el paso siguiente no era simple. Pensé: No me apunto a un grupo para que cuando me canse lo dejo… Mi compromiso claretiano era y es para toda la vida.

Descubrí que ser Seglar Claretiana me lleva al compromiso de evangelizar y dejarme evangelizar, las veinticuatro horas del día y en cualquier lugar donde esté… El P. Claret aprovechaba todas las ocasiones para hacerlo…

El día 16 de julio del 1998 pedí la entrada en el Movimiento y fui aceptada.

Momentos clave que me han llevado a profundizar en mi vocación claretiana y me han ayudado a reafirmarla, han sido:

  • Una charla del P. Vegas cmf., en un encuentro de los Equipos de Misiones Populares que me aportó mucha luz, reflexionando sobre quién era Claret y cómo llegar a Jesús a través de Claret.
  • En la Asamblea General de Guatemala, donde el P. Gonzalo Fernández cmf. nos presentó lo que representa la Fragua en el itinerario de Claret. A partir de ahí, para mí, derivó todo un proceso.
  • Y también la amistad y el acompañamiento de Misioneros Claretianos que, en todo momento, me han ayudado a caminar hacia adelante y continuar descubriendo y manteniéndome firme en mi vocación claretiana.El camino que he ido haciendo en el Movimiento de Seglares Claretianos ha sido: ser Coordinadora de la Región Norte (durante dos períodos: (2006-2008) y (2008-2011).
  • He tenido la suerte de poder participar en las Asambleas Generales de Vic (2003), Guatemala (2007), Aparecida (2011) y Granada (2015). Me han ayudado a conocer el Movimiento a fondo, las inquietudes y las personas.
  • Me ha permitido vivir muy de cerca las celebraciones de los 150 años de la fundación de los Misioneros Claretianos, el Bicentenario del nacimiento de Claret y las Beatificaciones de los mártires Claretianos de Barbastro, en Roma (1992), y la más reciente, la de la Sagrada Familia, en Barcelona (2017).Desde estas líneas quisiera aprovechar para dar las gracias a todos los Misioneros Claretianos de Catalunya y del resto de la Península, como también a todos los que he conocido a nivel mundial… Gracias a todos por vuestra amistad y vuestra acogida; me habéis abierto las puertas de vuestra casa y me habéis ayudado a sentirme parte del mismo camino claretiano… Lo mismo a todos los Seglares Claretianos que he tenido la suerte de conocer en las Asambleas Generales que me han ido ayudando a valorar cómo por todo el mundo vamos dejando huellas claretianas, bien diversas, pero todas con un objetivo común.

 

Dolors Serradell Adell, nací el 31 de desembre del 1946. Soy la mayor de seis hermanos. Estoy casada, soy madre de 5 hijos y abuela.

Trabajo como terapeuta, en una tienda de productos naturales. Este, mi trabajo, me permite vivir mi vocación claretiana evangelizadora, mediante el contacto y acompañamiento de las personas que acuden a mí por cualquier problema de salud.

 Actualmente vuelvo a estar en el Consejo Regional de Seglares Claretianos, en el área de formación. También estoy colaborando con el Consejo General en la creación de documentos sobre los temas de: Identidad, Misión y Espiritualidad.