“Y, ¡quién lo había de decir que el dibujo que yo aprendía para la fabricación, Dios lo disponía para que sirviera para la Religión! Y, en efecto, mucho me ha servido para dibujar estampas del Catecismo y de asuntos místicos”

(Aut 56).

TODO PARA LA EVANGELIZACIÓN

No siempre descubrimos, menos aún a primera vista ni inmediatamente, el sentido, el significado, la relevancia, el valor… de una cosa que estudiamos, aprendimos, o que, sin más, quizá tenemos que hacer por compromiso, necesidad, obligación… Nos preguntamos, incluso con razón, el por qué o el para qué, pero no siempre nos es dado conocer la respuesta. ¡Misterios de la vida! A lo mejor hemos tenido que estudiar y aprender algunas cosas que, en un momento determinado, no nos decían nada o que no nos sugerían gran qué, y cuyo sentido y valor sólo con el transcurso del tiempo hemos descubierto. Y tal vez, con el paso del tiempo, hemos tenido que echar mano de aquellos aprendizajes, conocimientos… que en su momento nos parecían irrelevantes, sin importancia, algo así como una pérdida de tiempo y energías cuando queríamos haber hecho otras cosas.

¿No solemos decir que “el saber no ocupa lugar”? Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa. Así lo dijo un sabio hace muchos siglos. Hay tiempo para aprender y tiempo de desaprender lo aprendido. Y lo que no nos es dado conocer y valorar hoy, quizá sí se nos conceda mañana, en otro momento, en otras circunstancias. No, no sabes lo que mañana necesitarás o lo que te vendrá bien conocer, dominar, saber, tener…

Todo lo va disponiendo, poco a poco, de manera imperceptible y desconocida, esa mano providente de Dios, para que todo tenga sentido y valor en su momento aunque nada de esto se nos dé a conocer a primera vista ni de modo inmediato. Y quizá solamente hacia el final de la vida, en los últimos compases de la partitura de nuestra historia, cuando la existencia toque a su fin y venga el momento de la recapitulación, todo adquiera su verdadera dimensión, su real proporción, su auténtica relevancia. También su sentido, su significado, su riqueza y valor.

A día de hoy, ¿qué valoras como relevante y significativo de lo que recibiste hace muchos años porque te ha ayudado o te ha servido en el desarrollo de tu vida?