Quiero compartir con ustedes, la experiencia de la ruta Claretiana en mi vida. Soy la hermana Nidiagnis Otalvarez, Misionera Claretiana, de Venezuela. Estoy en España en un encuentro de formación de la Congregación llamado E.VOC.ANDO, el cual nos invita a hacer un recorrido por los lugares importantes de la vida de nuestros fundadores San Antonio María Claret y María Antonia París.

Tuvimos la dicha de ser guiadas por nuestros hermanos claretianos, los padres Josep Rovira Arumí y Carlos Sánchez Miranda, quienes con mucho cariño nos llevaron por los lugares donde Claret residió, predicó, evangelizó y llevó a cabo su misión apostólica.

El padre Josep Rovira, cmf nos hizo un recorrido histórico por algunos lugares donde vivó el P. Claret: antiguo seminario, iglesia de san Justo, la significativa calle de sant Miquel dels Sants, donde se encuentra la casa de la familia que resguardó los restos del padre Claret para salvarlos de la persecución durante la revolución de 1936, la majestuosa Catedral de Vic donde el padre Claret predicó y fue consagrado arzobispo de Santiago de Cuba… Y así fuimos conociendo otros lugares importantes y pisando las huellas de Claret en su caminar por estas calles que hablan por sí sola de su vida.

Al terminar el recorrido por esas calles de piedra que van contando la historia de la ciudad de Vic, nos fuimos a la casa madre de nuestro hermanos Claretianos. Allí donde empezó la gran obra de la Familia Claretiana y que hoy funciona como casa de espiritualidad y donde está la cripta que resguarda con mucha devoción los resto del padre Claret; lugar donde se juntan la emociones y los sentimientos más profundos de un hijo(a) de San Antonio María Claret, el lugar donde el carisma personal se une con el carisma congregacional y te hace entrar en el tierno corazón de Claret. Es una experiencia única y de un ¡Gracias, Señor, por haberme llamado a ser Claretiana! Una sensación de la presencia de Dios profunda que envuelve la existencia y la configura con el misionero de fuego, que arde en caridad y abrasa por donde pasa.

Continuamos con la celebración de la  Eucaristía y compartimos un rico almuerzo fraterno con nuestros hermanos, acompañado de un feliz cumpleaños que resonaba en mi corazón por estar cumpliendo ese día un año más mi vida… finalizamos  nuestro recorrido visitando el museo de Claret, ubicado en la misma Casa Madre,  donde  recobra vida la figura de nuestro gran misionero apostólico en la voz y guía del padre Carlos Sánchez, cmf, de Perú, quien  nos iba explicando cada objeto, escritos, libros, fotos de la vida y obra de Claret, remarcando las grandes épocas del P. Claret: su infancia, juventud, sacerdote misionero, arzobispo en Cuba y confesor de la Reina Isabel II en Madrid y su muerte. En el museo, emociona ver los zapatos gastados que uso Claret en sus andanzas misioneras, la almohada con la sangre del arzobispo derramada en el atentado de Holguín…

Doy gracias a Dios por esta oportunidad de afianzar mi identidad Claretiana y el sentido de familia y pido, que impulsados por San Antonio María Claret seamos mensajeros del Evangelio por el mundo como él, para que el Señor sea conocido, amado y seguido.

 

Nidiagnis Otalvarez, rmi

Religiosas de María Inmaculada Misioneras Claretianas