«…Todo mi afán sería andar misionando por los lugares y aldeas; este es mi sueño dorado; tengo una santa emulación y casi envidia a los misioneros que tienen la dichosa suerte de poder ir de un pueblo a otro predicando el santo Evangelio» (Aut 638).

FIDELIDAD CREATIVA

Claret compartía totalmente la inquietud del apóstol Pablo cuando este se preguntaba:«¿Cómoinvocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?» (Rm 10,14). Por eso, todo su afán era predicar el santo Evangelio. Así, cuando la obediencia le hizo asumir otras responsabilidades, llegó a sentirse como pájaro enjaulado porque no podía dedicarse a la predicación itinerante de otro tiempo.

Sin embargo, la obediencia fiel y creativa a las decisiones de los superiores hizo que el apostolado de Claret tuviera un alcance e influencia que seguramente él nunca hubiera soñado. Retenido en Madrid por ser confesor real, predicó misiones y ejercicios espirituales en abundancia, escribió folletos de formación cristiana, creó instituciones multiplicadoras de evangelizadores…

La lección es importante. Sin renunciar a su vocación apostólica fundamental, Claret supo responder con creatividad evangélica a las diversas responsabilidades que le fueron encomendadas. Cambiaron sus formas externas, pero mantuvo siempre su carisma evangelizador, aprovechando todos los medios a su alcance para que el Padre fuera conocido, amado y servido.

Mi libertad y realización personal no consisten en hacer lo que me venga en gana, sino en descubrir, a la luz de la Palabra, lo que Dios quiere.