«¡Oh cuánto conviene en el día de hoy hacer circular escritos buenos a fin de contrariar la multitud de [los escritos] malos!»

(Aut 708).

VEHÍCULOS PARA EL BIEN

Claret se sabe llamado a ser un servidor de la Palabra. En su tiempo los libros eran el último grito en la comunicación –a pesar del enorme porcentaje de analfabetos–. Llegaban a todas partes y se quedaban en casa como una oferta permanente. Y no solo libros; también revistas y hojas volantes, con palabras y gráficos. Pero él veía que abundaban los escritos malos.

Hoy sabemos lo que están suponiendo las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación. Por medio de internet tenemos acceso a todo lo imaginable. Y aquí hay que recordar la consigna que Claret nos dejó: «Válganse de todos los medios posibles». Nos invita a hacer circular lo bueno por cuantos medios estén a nuestro alcance. La creatividad misionera nos obliga a adentrarnos en los nuevos campos de la técnica que a Claret tanto entusiasmaba. Y esto supone dedicar tiempo y esfuerzo: para algunos, significa algo parecido a nacer de nuevo.

Todos somos conscientes del mal y del bien que se puede hacer a través de los medios de comunicación, dado el inmenso poder de esos medios. Claret nos invita a reaccionar, a ser creativos utilizando esas tecnologías para abrir espacio al bien, para difundir lo bueno.

¿Qué estás leyendo? ¿De qué nos estamos alimentando? ¿Qué utilización estoy haciendo de los medios de información y comunicación? ¿Estoy produciendo algo bueno a través de las nuevas tecnologías?