Domènec Fita, en el centro. A su izquierda Mn.   Bonet párroco de la Sagrada Familia de (14-7-1997)

El lunes 9 de noviembre de 2020, a los 93 años de edad, murió el gran escultor catalán, Domènec Fita i Molat.

Había nacido en Girona en 1927. A lo largo de su vida mantuvo una amplia y profunda relación con los misioneros claretianos.

En 1959 ya esculpió una original imagen del Corazón de María para la antigua iglesia claretiana de su ciudad.

En 1976 diseñó el tapiz que preside el templo de la Casa Natal del P. Claret, además de esculpir un crucifijo y una imagen del Corazón de María.

En 1980 trabajó en la construcción y ornamentación del nuevo templo claretiano de Girona. En él resalta la colorida vidriera de 15 metros de largo por cuatro de ancho con la alegoría claretiana del Ángel del Apocalipsis en la parte posterior del templo. También, llaman la atención los múltiples detalles de la vida del P. Claret esculpidos en la fachada externa del edificio con la intención de recordar a los pasantes al predicador de los pueblos y ciudades de Cataluña.

En 1990 realizó una escultura en bronce del santo como escritor y catequista para el museo claretiano de Vic.

En 1997 esculpió en piedra una imagen de tres metros del P. Claret como misionero para ser colocada en la parte externa de la basílica de la Sagrada Familia, en Barcelona; se la puede ver junto a la fachada de la Pasión. El arquitecto Antonio Gaudí había expresado su deseo de que la estatua del P. Claret fuera la primera en colocarse en el exterior del Templo expiatorio.

Domènec Fita, en el centro, en el taller del carpintero Joan Tauleria (segundo desde la izquierda) trabajando el sepulcro del P. Claret (1999). Fotografia tomada por el P. Anton Maria Vilarrubias, cmf.

Aquel mismo año, Fita preparó un conjunto artístico en bronce para una de las capillas laterales de la Catedral de Vic como recuerdo de los 100 años del traslado de los restos del P. Claret desde el monasterio de Fontfroide a Vic en 1897.

En 1998 esculpió en piedra una estatua del santo patrón para el Colegio Claret de Barcelona.

En 1999 se le encargó la remodelación de la Cripta del Templo-Sepulcro del P. Claret en Vic para convertirla en un espacio acogedor de oración en torno al sepulcro diseñado por él mismo en marquetería. Fue su última gran obra claretiana.

El 7 de mayo de 2008, como parte de las celebraciones del bicentenario del nacimiento del santo sallentino, nos brindó un emotivo testimonio de su trabajo como escultor claretiano; aunque no pudo asistir a la Lonja de Barcelona por razones de salud, su ponencia fue leída y ha quedado como claro testimonio de su admiración por el santo y su cercanía a los misioneros claretianos. Nuestro Padre Dios ciertamente lo ha acogido en la Belleza que él intuyó en este mundo y ahora contempla en todo su esplendor y, cómo no, muy cerca del P. Claret. Descanse en Paz.