Presentación de la edición del Bicentenario (2007)

Abrir el corazón al relato de la vida de otra persona es siempre una experiencia enriquecedora, con frecuencia apasionante. Los hechos narrados y las diversas resonancias que éstos encontraron en el corazón de esa persona se van transformando en mensajes de vida para quienes acogemos, con gran respeto, el testimonio que se nos regala.

Antonio María Claret escribió el relato de su propia vida porque se lo pidió alguien que se había sentido profundamente inspirado por ella y que deseaba ardientemente que siguiera siendo inspiración para muchos. Le costó asumir esa petición y solamente se decidió a hacerlo porque, en ese momento, quien se lo pedía, el P. José Xifré, era el superior de la Congregación de Misioneros que él mismo había fundado. Antonio María Claret nos dejó en su Autobiografía un testimonio vivo de aquellos hechos y experiencias que marcaron su vida y orientaron su incansable trabajo apostólico.

La vida de Claret, como la de todo ser humano, tuvo sus momentos de luz y de tiniebla. La lectura de la Autobiografía nos los irá descubriendo. Es importante hacerse “compañero de camino” para poder recoger toda la fuerza del testimonio que se nos ofrece.

Es de capital importancia descubrir las líneas de fondo que orientaron su vida y que van apareciendo, de modos diversos, en las distintas etapas de la misma. La lectura de la Autobiografía nos adentrará en la experiencia espiritual de un hombre que se dejó cuestionar y guiar por la Palabra de Dios, que sintió con una intensidad muy fuerte la llamacia a dedicar su vida al anuncio del Evangelio y que supo implicar a muchos en esa obra. La Autobiografía nos permite asomarnos al interior de la persona y ver cómo el Espíritu del Señor la va guiando a nuevos horizontes de santidad y compromiso apostólico.

La Autobiografía de San Antonio María Claret conoce ya múltiples ediciones en distintas lenguas. Son numerosas las personas de países y culturas bien diversas que han podido acercarse a esas páginas nacidas del corazón de alguien que vivió apasionado por Cristo y por anunciar el Evangelio. La edición en lengua española se había agotado ya y seguían llegando peticiones que reclamaban una nueva edición. Es una alegría poder ponerla ahora en tus manos, estimado lector. El P. Jesús Bermejo, profundo conocedor de San Antonio María Claret, y el equipo del Centro de Espiritualidad Claretiana, que funciona en Vic (España), han hecho una revisión del texto y sus notas y han preparado algunos materiales pedagógicos que van a facilitar una comprensión más profunda de las páginas de la Autobiografía. Espero que el contacto con el testimonio de Claret toque tu vida y haga crecer en ella el amor por Jesús y el deseo ardiente de trabajar por el Reino.

Pongo esta edición en las manos, más aún, en el Corazón de María, por quien San Antonio María Claret se sintió tan amado y acompañado en su crecimiento en la fe y en su compromiso misionero.

Roma, 2 de abril de 2007

JOSEP M. ABELLA
Superior General de los Misioneros Claretianos