En este espacio encontrarás el testimonio de personas que viven la espiritualidad misionera de san Antonio María Claret. Ellos nos comparten cómo han encontrado en Claret un compañero de camino para vivir su espiritualidad como seguidores de Jesucristo misionero. El primer testimonio corresponde a un misionero claretiano de América Latina pero, poco a poco, intentaremos que aparezcan los escritos de diferentes personas de todos los rincones del mundo. Que este espacio fraterno nos ayude a todos a vivir con pasión renovada nuestro propio camino espiritual. Si quieres compartir tu propia experiencia no dudes en enviárnosla.

Hilos que han tejido mi relación con Claret y los claretianos

PRIMER HILO

Con entrañable cariño me remonto a Teresa, mi abuela materna. Mis años de infancia son acompañados por ella, con ella visito la capilla que los misioneros claretianos tenían en la calle Conde de la Cañada en Ciudad Real. (más…)

San Antonio M. Claret en mi vida

Jaume Sánchez Bosch, cmf.

El primer recuerdo que tengo de nuestro Fundador es de cuando yo tenía seis años, por ocasión de la canonización, el 7 de mayo de 1950. Los alumnos del Colegio del Corazón de María salimos por las calles en formación, con banderitas del Vaticano en las manos y cantando un himno que se tornó popular: “Cantem tots amb veu fervent del gran Claret la glòria i santedat…” (Cantemos todos con férvida voz, del grande Claret la gloria y santidad…). Claret ha sido por tanto una figura familiar para mí desde la infancia. Con toda naturalidad formaban parte de mi imaginario los episodios que el mismo Claret relata en la Autobiografía y que nosotros encontrábamos ilustradas en publicaciones infantiles: (más…)

Desde los mártires claretianos de Barbastro hasta Claret, todo un camino…

Dolors Serradell, seglar claretiana.

He tenido dificultad en escribir cómo ha sido mi encuentro con Claret, y haciéndolo he descubierto la riqueza de dones que han ido apareciendo en mi vida y de los que en algunos momentos no he sido muy consciente.

Soy la hija mayor de seis hermanos. Mi formación inicial, cultural y religiosa, fue con las Religiosas Dominicas de la Anunciata, en Vic. (más…)

Sin saber cómo

Vicente Sanz , cmf.

La verdad es que no fue muy tempranero mi encuentro con Claret. Es cierto que con una madre arandina y viviendo en contacto con los claretianos de Buen Suceso, cerca de mi casa, se podría pensar lo contrario, pero no fue así. Cuando entré en el seminario claretiano a los 10 años yo estudiaba en un colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y sabía más de San Juan Bautista de la Salle que de Claret. Y las cosas no fueron a mejor durante la formación, ni siquiera durante los 5 años que pasé en Roma como estudiante y donde ahora me encuentro. Para ser sincero comencé a descubrir a Claret en Segovia, mientras trabajábamos los formadores con los postulantes en un sencillo proyecto que titulamos Huellas de Claret. (más…)

Compañeros de viaje

C. Njayarkulam, cmf.

Que me convertiría en un Misionero Claretiano… un pensamiento así nunca se me pasó por la cabeza hasta los 15 años. Con seguridad quería convertirme en sacerdote, ya que yo, el séptimo en una familia de 8 hijos, había visto abrazar la vida religiosa a 4 de mis hermanos mayores: 3 hermanas se consagraron como Religiosas y mi siguiente hermano mayor, Mathew, se fue a Alemania para hacerse Claretiano. Mi intención era entrar en el seminario para ser sacerdote. (más…)