Fontfroide

En el año 1093 vinieron a establecerse en este sitio algunos monjes benedictinos, en unas tierras que les donaron los Vizcondes de Narbona. En el 1145 entraron en la reforma del Císter. La Abadía prosperó entre los siglos XII y XIII, durante los que se construyeron la mayoria de sus edificios: iglesias, claustro, sala capitular, dormitorios, etc. De Fontfroide salieron los monjes que fundaron Poblet en 1153. Este monasterio tuvo también un papel determinante en las luchas contra los albigenses.

Cuando S.A.M. Claret llegó, perseguido y enfermo, al Monasterio en la calurosa tarde del día 6 de agosto de 1870, fue recibido por el Prior y se alojó en la misma Hospedería que podemos ver hoy en día. Este detalle está expresamente marcado en el Proceso de canonización: murió “…dans al chambre qui fait suite au grand pas perdu dans l’hôterie”. Aquí vivirá dos meses, rezando y escribiendo; y aquí soportará la enfermedad que desde inicios de octubre le obligará a quedarse en la cama hasta la muerte, el día 24 de octubre de 1870.

A la grandiosa y bella iglesia del Monasterio el P. Claret bajaba todos los días  muy de mañana, según el testimonio del P. Francisco Xavier (abad de Frontfroide en 1902); después de una larga preparación celebraba la misa. También diariamente bajaba a la iglesia para hacer visita al Santísimo Sacramento. No seguía Claret el horario de los monjes, aunque a veces asistía a la misa conventual, siempre ocupando una modesta silla en el coro.

Aún podemos observar el sencillo cementerio dónde fue enterrado, en cuya lápida se lee la frase siguiente: “Amé la justicia y odié la iniquidad; por eso muero en el destierro” (Gregorio VIII). Esto es antes del traslado de sus restos a Vic, iniciado el 11 de junio de 1897.

(Extracto del trabajo “Centenario de la Traslación del cuerpo de S. Antonio M. Claret de Fontfroide a Vic, 1897-1997”. Vic, Arxiu Claret, inédito)

Fontfroide. Aude, Occitania (Francia).