25 de octubre

«El estilo que me propuse desde el principio fue el del santo Evangelio: sencillez y claridad»

(Aut297).

FACILITAR EL MENSAJE

Claret vive en una época en la que la predicación se caracterizaba por una oratoria pomposa y, a menudo, hueca, más preocupada de la forma que del contenido evangélico. Él, hombre de extracción popular, no está interesado en impresionar al auditorio sino en presentar con claridad la verdad del Evangelio. No se inspira, pues, en los manuales de oratoria de la época, aunque en su biblioteca posee buenas colecciones de sermones, sino, sobre todo, en el estilo de Jesús, que «se servía de muchas historias y parábolas para anunciar la palabra de modo que todos pudieran comprender. (más…)

24 de octubre (San Antonio María Claret)

«Me parece que ya he cumplido mi misión. En París, en Roma he predicado la ley de Dios: en París como en la capital del mundo y en Roma capital del catolicismo; lo he hecho de palabra y por escrito. He observado la santa pobreza, di lo que me pertenecía, y en el día gracias a Dios no me dan nada, ni de la diócesis de Cuba ni tampoco la Reina me pasa nada» (Carta a D. Paladio Currius, 2 de octubre de 1869, en EC II, p. 1.423).

EL GOZO DE ALCANZAR LA META

En octubre de 1869 –justo un año antes de morir– Claret escribía desde Roma a su gran colaborador, amigo y confesor, D. Paladio Currius. Reconocía humildemente haber sido fiel a la misión recibida, haberlo dado todo; (más…)

23 de octubre

«Arranca de tu corazón toda soberbia, que es la raíz y el principio de todos los pecados»

(Avisos a un sacerdote,en EE p. 241).

LEJOS DE LA AUTOSUFICIENCIA

Nos cruzamos en la calle con un abuelo y su niño. Al pasar junto a ellos oímos el comentario del niño: «¡Abuelo, como te sigas parando en todas las tiendas, no te saco más de paseo!». Aceleramos el paso aguantándonos la risa. No era para menos; aquel niño estaba convencido de que era él quien llevaba de la mano a su abuelo.

¿No nos pasa lo mismo a muchos de nosotros cuando consideramos nuestra relación con Dios? En realidad, ¿quién lleva a quién? No pocos vivimos como si sacáramos a Dios de paseo, (más…)

22 de octubre

«Si quieres subir a la contemplación y a la unión con Dios, seas hombre de oración, pues que en la oración se recibe la unción del Espíritu Santo, que lustra el entendimiento y por el ejercicio de la oración se adquiere la contemplación y el gusto de las cosas celestiales»

(Diálogos sobre la oración, en T. De Villacastín, Manual de Ejercicios Espirituales. Barcelona 1864; p. 14).

SER PERSONA DE ORACIÓN

Mostrando una vez más su buen saber pedagógico, Claret presenta la oración como la mediación necesaria para progresar en el seguimiento de Cristo. Su formulación, hecha en lenguaje del siglo xix, puede sonar extraña, pero su contenido es fácil de entender. (más…)

21 de octubre

«Fuimos once hermanos…: 1º Una hermana que nació en 1800, llamada Rosa, fue casada, ahora es viuda, siempre ha sido muy laboriosa, honrada y piadosa; es la que más me ha querido. 2º Una hermana que nació en 1802, llamada Mariana, murió a los dos años. 3º Un hermano (1804), llamado Juan, este heredó todos los bienes. 4º Un hermano (1806), llamado Bartolomé, murió a los dos años. 5º Fui yo (1807-1808). 6º Una hermana (1809), que murió a lo poco de nacida. 7º Un hermano (1810), que se llamó José, fue casado, tuvo dos hijas, Hermanas de Caridad o Terciarias. 8º Un hermano (1813), llamado Pedro; murió de cuatro años. 9º Una hermana (1815), llamada María, Hermana Terciaria. 10º Una hermana (1820), llamada Francisca, murió de tres años. 11º Un hermano (1823), llamado Manuel, murió de trece años» (Aut 6). (más…)

20 de octubre

«Dios lo que quiere de vos es que hagáis bien lo mismo que estáis haciendo con paz interior, con silencio, sin quejas ni lamentos de los prójimos ni de las cosas, sino que todo lo hagáis con constancia y suavidad, creciendo cada día en la pureza y rectitud de intención de parte del corazón»

(Carta ascética… al presidente de uno de los coros de la Academia de San Miguel. Barcelona 1862, p. 8; editada en EC II, p. 583).

CUENTA MÁS EL CÓMO QUE EL QUÉ

A veces nos imaginamos que la santidad consiste en realizar cosas grandiosas, «extra-ordinarias». Es un gran error. San Pablo exhortaba a «desempeñar el propio trabajo con tranquilidad» (1Tes 4,11), es decir, con sosiego y de manera correcta. (más…)

19 de octubre

«Yo francamente le digo que ya estoy harto con ocho años de persecuciones por ese dichoso Escorial. D. Dionisio, en cada carta, me dice que está aburrido, que no puede más sobrellevar tanta carga. ¿Qué hago yo?» (Carta a D. Paladio Currius, 27 de julio de 1867, en EC II, p. 1183).

DISCERNIENDO EN EL DOLOR

El monasterio del Escorial había sido víctima de sucesivas exclaustraciones durante la primera mitad del siglo xix. A la expulsión de los monjes habían seguido saqueos y pillajes. 

Isabel II lamentaba la decadencia del culto de la basílica, así como el abandono en que se encontraban las zonas del edificio ocupadas en otro tiempo por la comunidad monástica y por las actividades que atendía (seminario y colegio). (más…)

18 de octubre

«Has de mirar e imitar continuamente la humildad y mansedumbre de Jesús; la humildad es el fundamento de todas las virtudes; y así como un edificio alto sin fundamento se cae, también caerás tú si no eres humilde» (Carta al misionero Teófilo, en Sermones de Misión. Barcelona 1858, vol. I, p. 11).

TENER LOS SENTIMIENTOS DE JESÚS

Hay una constante en los evangelios, sobre todo en el de Marcos, que consiste en que, cada vez que Jesús realiza un portento o entusiasma a la multitud y esta le ensalza, Él impone silencio y la despide.

Claret tuvo muchos motivos para entregarse a la autosatisfacción, no obstante los momentos más duros de su ministerio. En Canarias las gentes le apretujaban (más…)

17 de octubre

«La santidad supone dos cosas: limpieza de pecado y eminencia en la virtud. A fin de adquirirla, debes tomar por modelo a Jesucristo, primer sacerdote y pontífice, meditando su vida y procurando tenerle siempre presente en los pensamientos, en los afectos, en las palabras, en las obras y en el padecer por su amor» (Avisos a un sacerdote,en EE p. 240).

TENDER A LA SANTIDAD DE VIDA

Sabio comentario el de Claret a un sacerdote. ¿Podía ser de otro modo?

Con el paso de los años vamos descubriendo que muchas veces no sabemos qué hay que hacer en una determinada situación. Pero en casi todas esas encrucijadas, incluso en las más complicadas, lo que parece un callejón sin salida empieza a tener alguna: (más…)

16 de octubre

«La oración es para el hombre lo que el alma para el cuerpo y lo que el agua para la tierra […] es la llave del cielo […] es para el hombre lo que las armas para el soldado, y así como el soldado sin arma está perdido, así también el cristiano sin el arma santa de la oración» (Diálogos sobre la oración, en T. De Villacastín, Manual de Ejercicios Espirituales. Barcelona 1864; p. 13).

NO PODEMOS VIVIR SIN ORACIÓN

Claret tuvo un don singular para saber seleccionar lo ideado por otros. No tuvo interés en ser original, sino en poner al servicio de todos aquellas ideas o materiales que consideraba útiles para anunciar el Evangelio.

Así, aunque las comparaciones que leemos en Claret no sean originales, sí que transmiten,en efecto, (más…)