19 de enero

«De aquí a un mes [me] quedaré sin Capellán […]. Como veo que los Hermanos desean mucho que venga un Sacerdote de la Congregación, y yo también lo deseo como ellos, le pido a Usted que, si con el parecer de los Consultores, me puede enviar un Sacerdote de la Congregación se lo apreciaré, y los Hermanos también» (Carta al P. José Xifré, 19 de octubre de 1866, en EC II, p. 1.066).

VIVIR EN FAMILIA

En el siglo xix todo obispo tenía siempre consigo a un sacerdote que le asistía en la celebración eucarística según el complicado ritual de entonces, le hacía de secretario, etc.; se le llamaba «el capellán». En sus primeros años de Madrid, Claret tuvo como «capellanes» a sacerdotes diocesanos.Pero suspiraba por vivir con sus Misioneros.  (más…)

18 de enero

«Los enemigos y… [perseguidores] pensar que son conmigo como los carpinteros con la madera, como los cerrajeros con el hierro, como los picapedreros, estatuarios, escultores; como los cirujanos que nos operan, que se les debe pagar con favores, gracias y oraciones»

(Propósitos de 1861; AEC p. 695).

LOS GOLPES PULEN LA PIEDRA

Recordemos el mandamiento de Jesús a sus seguidores: «Rogad por los que os persiguen y calumnian» (Mt 5,44). Los«enemigos» no espantan al seguidor de Jesús; los enemigos, desde la perspectiva evangélica, son en cierto modo como enviados de Dios. Jesús tuvo sus enemigos; y el cristianismo tiene los suyos.

Con una mirada limpia, (más…)

17 de enero (Venerable Madre Antonia París)

«Dios quiere que se dé un público testimonio a favor de la pobreza, ya que por desgracia en el día más confianza se pone en el dinero que en Dios»

(Carta a la M. Antonia París, Madrid, 30 de enero de 1862, en EC II, 440-441).

LA MADRE ANTONIA PARÍS

Un 17 de enero de 1885 fallecía en Reus (Tarragona) la Madre Antonia París de San Pedro, Fundadora, con Claret, de las «Religiosas del Instituto Apostólico de la Inmaculada Concepción de María», hoy conocidas como «Misioneras Claretianas».

Ingresó en la Compañía de María de Tarragona en 1841. (más…)

16 de enero

«Los que tienen hambre y sed, no de justicia por sus méritos, sino de empleos, destinos y dignidades por favor, asedian todos los días mi casa y me molestan con sus instancias y pretensiones, pero yo tengo que decirles que siento en el alma el no poderles complacer, porque me he hecho un deber el no meterme en eso»

(Aut 626).

CONTRA TODO «TRÁFICO DE INFLUENCIAS»

En la agenda de Claret, durante sus once años de estancia en Madrid como confesor real, aparece un tiempo dedicado a las audiencias, esto es, un tiempo empleado en recibir a todo tipo de personas que solicitaban un encuentro con el arzobispo. Fue una de las mayores cruces que soportaban sus hombros. (más…)

15 de enero

«Mientras que esta casa se iba adelantando escribí una obrita que se titula Delicias del campo, cuya obra encierra en embrión la Casa de beneficencia comenzada. Esta obrita Delicias del campo ha sido de grande utilidad en aquella Isla…» (Aut568).

POR UNA EVANGELIZACIÓN INTEGRAL

Que los obispos escriban pastorales acerca de la doctrina y temas de religión no causa extrañeza. Es su forma de comunicación propia. Pero que un obispo escriba sobre temas tan pegados a la tierra como el asunto agrícola o acerca de la justicia elemental (ahí están Bartolomé de Las Casas hace 500 años y Samuel Ruiz, Pedro Casaldáliga, Sergio Méndez Arceo, Enrique Angelelli, Óscar Romero… en nuestros tiempos) produce desconcierto y hasta escozor en la beatería eclesial.                           (más…)

14 de enero

«Todos los cristianos de los primeros tiempos de la Iglesia eran tan ejemplares, que Tertuliano vino a llamarles Compendio del Evangelio; es decir, en su conducta se revelaba, compendiado y puesto en práctica, el mismo Evangelio» (L’egoismo vinto. Roma 1869, p. 74. Retrotraducido en EE p. 427).

EVANGELIO ENCARNADO EN LA VIDA

Todos los cristianos, pero con mayor razón –se comprende– los sacerdotes, deberíamos serun «compendio viviente del Evangelio». No siempre esasí. Con alguna frecuencia nos lamentamos de ese fallo: las deficiencias de los cristianos y, en particular, de los ministros de la Iglesia.

Ahora bien, en tiempos de Claret la situación de los clérigos era más lamentable aún. (más…)

13 de enero

«Además de [en] la visita [pastoral] y [en las] confirmaciones, predicaba en todos los domingos del año y fiestas de guardar; esto nunca jamás lo omití en cualquier parte de la diócesis en que me hallase» (Aut 516).

PASIÓN EVANGELIZADORA

Hay muchas formas de anunciar el Evangelio. Predicar es una de ellas; y Claret lo hizo de forma incansable. Al ingresar como novicio en la Compañía de Jesús, siendo ya sacerdote, tuvo que presentar un informe de sí mismo; en él dice textualmente: «me agrada mucho oír confesiones y exhortar al pueblo, tanto que en estos ejercicios soy infatigable». Posteriormente, siendo obispo, dejaba a otros colaboradores suyos los asuntos más burocráticos de su cargo, privilegiando, en cambio, (más…)

12 de enero

«La mortificación sin la oración es un cuerpo sin alma, y oración sin mortificación es alma sin cuerpo. Siempre deben andar juntas estas dos cosas. Las rosas de la oración no se crían sino en las espinas de la mortificación»

(Carta ascética… al presidente de uno de los coros de la Academia de San Miguel. Barcelona 1862, p. 19; editada en EC II, p. 589).

ORACIÓN Y CRUZ DE CRISTO

¿Quién habla hoy de mortificación? Las prácticas de mortificación de otros tiempos han caído en desuso. La vida misma–suelen argüir algunas personas– nos ofrece suficientes ocasiones de sacrificio como para tener que buscar más penitencias.

Sin duda que la santificación (más…)

11 de enero

«Como siempre iba a pie, me juntaba con arrieros y gente ordinaria, a fin de poder hablar con ellos de Dios e instruirles en cosas de religión, con que ellos y yo pasábamos insensiblemente el camino y todos muy consolados»(Aut 461).

TODO MOMENTO ES OPORTUNO

Cuando el arzobispo Claret fue nombrado confesor real se desahogó así en carta a un amigo: «¡Yo! ¿Confesor de la Reina?… Déjenme a mí para confesar a los montunos y bozales, ya hay otros para confesar Reinas» (EC I, p. 1334s).

Claret estuvo profundamente marcado por el conocido dicho de Jesús «el Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido, me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres» (Lc 4,18). (más…)

10 de enero

«Había pasajes que me hacían tan fuerte impresión, que me parecía que oía una voz que me decía a mí lo mismo que leía» (Aut 114).

ESCUCHA PERSONAL DE LA PALABRA

Lo que Claret nos cuenta con esa frase tan breve y sencilla es su manera personal de leer la biblia: «escuchando» en el texto la Palabra de Dios y acogiéndola para hacerla vida. Leía la biblia activando la fe y la confianza en Dios, poniendo el corazón en sintonía con Él y deseando conocer su voluntad para cumplirla. Era un método de lectura que hoy llamaríamos «existencial». La suya, por lo tanto, no era una lectura meramente informativa de la biblia, sino “transformante”.

Claret consultaba con frecuencia algunos comentarios selectos sobre los textos (más…)