25 de enero (La conversión de san Pablo)

«Pero quien [más] me entusiasma es el celo del apóstol San Pablo. ¡Cómo corre de una a otra parte, llevando como vaso de elección la doctrina de Jesucristo!» (Aut 224).

ENTUSIASMO

El celo de san Pablo fue uno de los resortes que más poderosamente movieron la vida apostólica de Claret hasta el final de sus días. Pablo le entusiasmó. Como a Pablo, Cristo le hizo perder el sueñoa Claret, llenándole de celo. El celo misionero es el amor de Dios en forma de solicitud desmesurada por los otros. Es el amor de Dios «descontrolado» por un vértigo inexplicable de entrega. Su tilde es la urgencia. Hay que hacer el bien, hacerlo ya, hacerlo superlativamente, esto es, de la mejor manera posible. (más…)

24 de enero

«Jesús es el camino que debemos seguir, la verdad que debemos creer y la vida que debemos vivir. Esta es la doctrina predicada por los apóstoles y los Padres de la Iglesia y que han predicado y predicarán todos los ministros de la palabra de Dios» (L’egoismo vinto, Roma 1869, p. 47; retrotraducido en EE p. 406).

JESÚS, SU TODO

Para Claret Jesús es, sencillamente, su «todo» (Aut 755). Es para él el amigo entrañable, el compañero permanente de camino y el Señor a cuyo servicio se consagra. Conocer la «santísima voluntad» del Señor y cumplirla era su locura (Aut 445 y 754). Siguiendo los pasos de Jesús, el único Maestro, Claret consagró todas sus energías a procurar la mayor gloria de Dios, (más…)

23 de enero

«El amor de Dios y el egoísmo son dos amores contrarios que se resisten mutuamente; son como el agua y el fuego. El agua sucia del vaso del herrero… Apagarase en él el hierro encendido. Así queda apagado el amor divino» (Mss. Claret, vol. XIII, p. 697).

AMORES INCOMPATIBLES

El amor de Dios no es una idea, sino una experiencia. Claret fue un experimentado en ese amor, que él compara con el fuego. Y para él, el fuego del amor es también símbolo de vida.

La experiencia del amor de Dios se vive en la historia personal de cada uno. Pero ¿puede decir que Dios le ama alguien que está pasando por desgracias, falta de salud, (más…)

22 de enero

«La materia que más frecuentemente tengo que tratar es del Cielo, por las razones que Dios me ha dado a conocer» (AEC, p. 684).

META FINAL

Según avanza la vida, perdemos de vista el horizonte.Nos vamos quedando miopes. Vamos perdiendo fuerzas, se nos van los sueños. Nos cuestan los cambios y, lejos de ser aves de altura, nos conformamos con vuelos cortos…

Hoy Claret nos invita a tratar del cielo. Como buen misionero, sabe que hay que proponer la meta para levantar la ilusión, para no perder de vista el horizonte y ser conscientes del desenlace de la vida y de la historia. (más…)

21 de enero

«Con muchísima frecuencia, desde muy niño, acompañado de mi hermana Rosa, que era muy devota, iba a visitar un Santuario de María Santísima llamado Fussimaña, distante una legua larga de mi casa. No puedo explicar la devoción que sentía en dicho Santuario… Esta devota imagen de Fussimaña la he visitado siempre que he podido, no solo cuando niño, sino también cuando estudiante, sacerdote y arzobispo, antes de ir a mi diócesis» (Aut 49).

«SACRAMENTALIDAD» DEL LUGAR

Hay presencias (pueden ser lugares, personas…) que siempre nos acompañan en la mochila de la vida… vayamos a donde vayamos, y a las cuales, siempre que nos es posible, retornamos, o bien físicamente, o bien con la memoria y el recuerdo. (más…)

20 de enero

«María había de ser Madre del mismo Dios […] ¡Oh, qué cúmulo de gracias, virtudes y otras disposiciones se agrupan en aquél santísimo y purísimo Corazón»(Carta a un devoto del Corazón de María, en EC II, p. 1.499).

MARÍA MADRE DE DIOS

Sin duda esas admiraciones del alma de Claret ante tantas virtudes y gracias son una fuerte invitación a que también nosotros contemplemos a María.

Ocurre que,quizá, nosotros somos de tan poca estatura que no vemos, como Zaqueo. La solución para poder mirar y captar a la Virgen con ojos asombrados está en auparnos sobre los hombros de los santos, como ya en el siglo xii lo expresaba Bernardo de Chartres: (más…)

19 de enero

«De aquí a un mes [me] quedaré sin Capellán […]. Como veo que los Hermanos desean mucho que venga un Sacerdote de la Congregación, y yo también lo deseo como ellos, le pido a Usted que, si con el parecer de los Consultores, me puede enviar un Sacerdote de la Congregación se lo apreciaré, y los Hermanos también» (Carta al P. José Xifré, 19 de octubre de 1866, en EC II, p. 1.066).

VIVIR EN FAMILIA

En el siglo xix todo obispo tenía siempre consigo a un sacerdote que le asistía en la celebración eucarística según el complicado ritual de entonces, le hacía de secretario, etc.; se le llamaba «el capellán». En sus primeros años de Madrid, Claret tuvo como «capellanes» a sacerdotes diocesanos.Pero suspiraba por vivir con sus Misioneros. (más…)

17 de enero (Venerable Madre Antonia París)

«Dios quiere que se dé un público testimonio a favor de la pobreza, ya que por desgracia en el día más confianza se pone en el dinero que en Dios»

(Carta a la M. Antonia París, Madrid, 30 de enero de 1862, en EC II, 440-441).

LA MADRE ANTONIA PARÍS

Un 17 de enero de 1885 fallecía en Reus (Tarragona) la Madre Antonia París de San Pedro, Fundadora, con Claret, de las «Religiosas del Instituto Apostólico de la Inmaculada Concepción de María», hoy conocidas como «Misioneras Claretianas».

Ingresó en la Compañía de María de Tarragona en 1841. (más…)

16 de enero

«Los que tienen hambre y sed, no de justicia por sus méritos, sino de empleos, destinos y dignidades por favor, asedian todos los días mi casa y me molestan con sus instancias y pretensiones, pero yo tengo que decirles que siento en el alma el no poderles complacer, porque me he hecho un deber el no meterme en eso» (Aut 626).

CONTRA TODO «TRÁFICO DE INFLUENCIAS»

En la agenda de Claret, durante sus once años de estancia en Madrid como confesor real, aparece un tiempo dedicado a las audiencias, esto es, un tiempo empleado en recibir a todo tipo de personas que solicitaban un encuentro con el arzobispo. (más…)

15 de enero

«Mientras que esta casa se iba adelantando escribí una obrita que se titula Delicias del campo, cuya obra encierra en embrión la Casa de beneficencia comenzada. Esta obrita Delicias del campo ha sido de grande utilidad en aquella Isla…» (Aut568).

POR UNA EVANGELIZACIÓN INTEGRAL

Que los obispos escriban pastorales acerca de la doctrina y temas de religión no causa extrañeza. Es su forma de comunicación propia. Pero que un obispo escriba sobre temas tan pegados a la tierra como el asunto agrícola o acerca de la justicia elemental (ahí están Bartolomé de Las Casas hace 500 años y Samuel Ruiz, Pedro Casaldáliga, Sergio Méndez Arceo, Enrique Angelelli, Óscar Romero… en nuestros tiempos) produce desconcierto y hasta escozor en la beatería eclesial. (más…)