8 de diciembre (La Inmaculada Concepción)

«Debes saber, amigo mío, que María Santísima es obra de Dios y es la más perfecta que ha salido de sus manos, después de la Humanidad de Jesucristo. En Ella brillan de un modo muy particular la Omnipotencia, la Sabiduría y la Bondad del mismo Dios. Es propio de Dios dar la gracia a cada criatura según el fin a que la destina, y como Dios destinó a María para ser Madre, Hija y Esposa del mismo Dios y Madre del hombre, de aquí se infiere ¡qué Corazón le daría y con qué gracias la adornaría!» (Carta a un devoto del Corazón de María, en EC II, p. 1.498).

MARÍA, OBRA MARAVILLOSA DE DIOS

Puede haber cualidades que no afloran sin una especial irrupción de la gracia. (más…)

7 de diciembre

«La Santísima Virgen María se valió del borrico cuando fue a Belén para alumbrar a su hijo Jesús, y cuando se fue a Egipto, para librarle de Herodes. Yo también me ofrezco a María Santísima para llevar con gusto y alegría su devoción y predicarla en sus excelencias, en sus gozos y en sus dolores, y, además, meditaré día y noche en esos santos y adorables misterios» (Aut 668,3).

PREDICAR LAS GLORIAS DE MARÍA

Claret se ofrece a María para ser instrumento de su devoción, expresando su deseo de entrega a esa causa con extremada modestia, puesto que alude a la figura del borrico, animal supuestamente sumiso y servicial… (más…)

6 de diciembre

«El [propósito] que más me ha costado ha sido el de la mansedumbre, por la multitud de gentes que venían a hablar para cosas de Palacio o destinos del Gobierno. Pues que por más razones que les daba no se querían convencer, y esto me daba mucha tortura» (Aut 792).

PACIENCIA FRENTE A IMPERTINENCIA

Claret se refiere en este texto a un caso concreto que ponía a prueba su virtud durante el tiempo que permaneció como confesor y persona de confianza de la reina. Seguramente que el de Claret no es nuestro caso… Pero sabemos que en una sociedad como la actual en la que con alguna frecuencia se prospera gracias a las influencias y el padrinazgo político, la corrupción es un cáncer de mal augurio. (más…)

5 de diciembre

«[La persona que comulga] será como un árbol plantado cerca la corriente de las aguas, que dará el fruto a su tiempo. Podrá decir con el Apóstol: “Vivo, pero no yo, sino que vive en mí Cristo”. A la manera que el árbol injertado, que, si pudiese hablar, nos diría: «Vivo yo, porque en el tronco soy lo que antes; pero ya no soy yo, sino que en mí vive el injerto, la púa que se me ha puesto, y ésta vive en mí, y el fruto que doy no es según el árbol viejo, sino según el nuevo”» (Carta ascética… al presidente de uno de los coros de la Academia de San Miguel. Barcelona 1862, p. 34; editada en EC II, p. 597).

POR LA EUCARISTÍA, CRISTO VIVE EN NOSOTROS

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4 de diciembre

«Otro de los motivos que me impelen en predicar y confesar es el deseo que tengo de hacer felices a mis prójimos» (Aut 213).

HACER FELICES A LOS DEMÁS

Muchas personas dicen: «Yo lo que más deseo y busco en esta vida es… ser feliz». Y lo afirman tratando de impregnar de autenticidad sus palabras, convencidos de que su pretensión apunta al más noble de los fines imaginables.

Claret nunca perteneció a ese grupo de personas que aspiran solamente a ser felices. Entendió que esa era una pretensión muy seductora pero equivocada e inalcanzable si se busca a través de falsos atajos. (más…)

3 de diciembre

«Arda en tu corazón el celo de la salvación de las almas, que será fruto y argumento del amor de Dios en la tuya» (Avisos a un sacerdote, en EE p. 243).

CELO APOSTÓLICO

«Donde está tu tesoro allí estará tu corazón» (Mt 6,21). Esta frase recoge el motivo, la intencionalidad de nuestro ser y hacer en la vida. El corazón es signo de amor. Por amor nos atrevemos a arriesgar hasta la propia vida por lo que queremos vivir y hacer. La pasión –el amor o el «celo»– nace del corazón. Lo que nos apasiona nos impulsa a gastar las fuerzas de la vida.

En la predicación pública de Jesús y en su enseñanza más cercana a sus seguidores (cf. Jn 13-16), el amor al prójimo es el tema recurrente. (más…)

2 de diciembre

«Cuántas gracias debe Usted dar a Dios por su vocación. Estoy seguro que me dirá: ya lo hago; y yo me atrevo a decirle que todavía lo hace poco y yo lo hago por Usted, y le pido constantemente que le conserve en la Compañía, y que le dé siempre un corazón humilde y obediente» (Carta al P. Juan N. Lobo, 12 de julio de 1857, en EC I, p. 1.376).

DAR GRACIAS POR LA VOCACIÓN

Hablar de vocación es hablar de algo entre dos: alguien llama y alguien responde… Y quien llama, que es el Señor, lo hace normalmente en el interior de nuestro corazón, (más…)

1 de diciembre

«El Corazón de María ha sido el órgano de todas las virtudes en grado heroico y singularmente en la caridad para con Dios y para con los hombres» (Carta a un devoto del Corazón de María, en EC II, p. 1.500).

CORAZÓN DE MARÍA, FUENTE DE CARIDAD

En su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, n. 10, san Juan Pablo II nos propone el mejor modelo que imitar en la práctica de las virtudes cristianas: María.

«La contemplación de Cristo tiene en María su modelo insuperable. (más…)

30 de noviembre

«Conocí claramente que era la voluntad de Dios que yo no tuviera dinero ni aceptara cosa alguna, sino la precisa comida para aquel momento, sin recibir jamás provisión alguna. Este desprendimiento conocí que les causaba a todos grande impresión, y por lo mismo me esforzaba yo en sostener el punto que había tomado» (Aut 361-362).

FUERZA PERSUASIVA DE LA POBREZA

El seguimiento de Jesús, imitando su comportamiento, fue para Claret casi una obsesión a lo largo de toda su vida. (más…)

29 de noviembre

«Los que han tratado con monjas saben que es imposible que haya perfección en aquella comunidad en que no se guarda la vida común» (Aut 711).

SEGUIR A JESÚS EN COMUNIDAD

Vivir la fe y el compromiso cristiano en comunidad es una exigencia no solo para los religiosos sino para todos los cristianos. De hecho Claret en Cuba logró hacer de todos los que trabajaban con él, sacerdotes, religiosos y laicos, una comunidad que él comparaba con una colmena en la que todos vivían unidos y trabajaban afanosamente (Aut 607). (más…)